La Selección se enfrentará hoy a Bélgica y el miércoles a Estonia. Jugando en casa, en principio, no debería de tener ningún problema, especialmente frente a la selección estonia. Ni el resultado ni el juego serán los protagonistas en ambos encuentros, fuera de la polémica de jugar con uno o dos delanteros.
La nota dominante tiene que tocarla la afición, tanto la gallega como la extremeña. Se espera una gran entrada y el público se entregará a la selección, aunque los partidos no sean cruciales para nuestra clasificación. Da bastante orgullo que la roja no sufra los nervios que van a sentir portugueses, argentinos, franceses... Los argentinos se juegan el orgullo y una plaza directa al Mundial de Sudáfrica contra Brasil, aunque la quinta plaza (de repesca) es asequible.
Los portugueses y los franceses lo tienen mucho más difícil, y una victoria frente a Dinamarca y Serbia -los respectivos líderes de sus grupos-, los acercaría al primer puesto. Aún así, tendrán todavía por delante un doble enfrentamiento traicionero -sobre todo fuera de casa- contra Hungría (Portugal) y Lituania (Francia). Si pierden uno de esos partidos los lusos tendrían un pie y medio fuera, no sólo de la clasificación directa, sino de un puesto en la repesca, y los galos la presión austriaca y lituana.
No obstante, no será un indicio para saber qué podrán hacer en Sudáfrica. Aquí lo único que vale es hacerse con una plaza para la competición y cuando llegue el verano del próximo año ya se verá. En un año pueden pasar muchas cosas -que nos lo digan a nosotros antes de la Eurocopa-, y las grandes selecciones, con jugadores y entrenadores experimentados, se crecerán.
Aunque, la verdad, si se quedara Portugal, Argentina o incluso Francia sin plaza para el Mundial nadie se entristecería precisamente. Un rival fuerte es un rival fuerte, y todos preferiríamos a Serbia o Bolivia en octavos o cuartos de final, ¿no?

No veo por qué tendríamos que contentarnos porque no accedieran Francia, Portugal o Argentina al Mundial. En principio, queremos que gane España porque queremos que sea la mejor, ¿no?, lo que implica ganar a las mejores selecciones y no desear que estas vayan quedando por el camino.
La verdad es que no creo que el Mundial perdiera competitividad si alguna de estas selecciones se queda fuera. Nadie se acordaría de Portugal, Francia o Argentina si nos metemos en semifinales ganando a otras. De hecho, ganemos a quien ganemos lo importante es que seguimos adelante.
Por eso mismo, creo que bastante logró será (en caso de que llegáramos, y ya es difícil esté quien esté enfrente) meternos en semis, y además ganar frente a los rivales que queden. Messi, Cristiano o Benzema pueden ganar un partido y dejarte KO.
Además, no creo que tengamos un gran historial como para elegir a quien ganamos; lo importante es ganar. Y, por lo general, los árbitros favorecen a los grandes siempre. España tiene que ganarse ese favor en Sudáfrica, por ejemplo.